3 de noviembre de 2012

Madrid Arena, el aforo y los usos alternativos

Imagen: modelo de escaleras de evacuación en recinto de Pública Concurrencia.
A.Royuela

Casi todas las tragedias ocurren cuando se le aplican procedimientos generales a casos particulares, o cuando, dentro de un caso general, ocurren eventos que se salen de lo habitual. ¿Hubiese sido correcta la configuración de flaps del vuelo de Spanair, según el protocolo habitual, si no hubiese tenido que volver a hangar y luego regresar a la pista?
Las personas, como norma general, nos intentamos proteger de los desastres, y se desarrollan protocolos y prevenciones. Entonces ¿qué ha fallado?

En el desgraciado caso del aplastamiento de varias personas ayer en el Madrid Arena, una posibilidad es que, al ser un edificio destinado a eventos deportivos, su aforo esté definido en función del espacio total sobre gradas, y no se haya limitado el acceso a pista.
En este tipo de espacios, el aforo de pista debe ser específico, y cumplir por sí mismo con las condiciones de evacuación segura.
Esto no se puede controlar si no a) se define y planifica primero la ocupación máxima de pista y b) se cuenta con supervisión de acceso no sólo al edificio, sino también a la pista.




Parece ser que la avalancha fue localizada en un pasillo, sin que el resto de las personas se percatase. Controlar pequeñas avalanchas localizadas en zonas más estrechas como pasillos puede ser particularmente difícil. La única manera de evitarlo podría ser estableciendo controles de acceso particulares para a esos lugares.
Un dato a valorar es que la normativa contempla una ocupación determinada para las distintas zonas de uso. En el caso asimilable a por ejemplo un pasillo de servicios del Madrid Arena, la ocupación prescrita es de 2 m2/persona*.
En el caso de los pasillos, la anchura mínima es P/200, siendo P la ocupación calculada de paso para esa  zona.
Esto algo muy fácilmente superable en este tipo de eventos. El uso Pública Concurrencia está pensado para eventos donde se producen circulaciones masivas de entrada y salida de personas, pero no contempla específicamente una situación donde las personas pueden moverse libremente por ese espacio, lo que puede dar lugar a que zonas que previamente cumplían los requisitos, pasen a no cumplirlos por el movimiento libre de masas de personas.

Un caso muy característico y similar fue el de la tragedia del Loveparade de Duisburgo en julio de 2010: un túnel cercano a los accesos, con espacio suficiente a ambos lados del túnel, se convirtió en una trampa donde murieron 19 personas.

Por supuesto que cabe la posibilidad de que todo esto estuviese ya previsto y la organización del evento no haya cumplido con los controles, el aforo máximo, o haya incumplido requisitos básicos de seguridad como que las puertas de emergencia no pudiesen utilizarse, etc. Esto sólo se sabrá cuando la investigación concluya.


¿Cómo prevenirlo? ¿es evitable en todas las situaciones? Toda concentración masiva de personas es un riesgo en sí mismo. Sería necesario identificar en el plan de actividad las zonas especialmente sensibles a este tipo de situaciones: pasillos en zonas de paso bidireccionales, fondos de saco donde se puedan acumular más personas que durante un uso convencional del edificio, etc.
Como medidas preventivas a corto plazo pueden proponerse:
- Sectorizar el público: para ciertos eventos sería muy difícil o impediría la celebración del evento, y dependiendo del tamaño del sector pueden seguir dándose situaciones complicadas.
- Controles de acceso interiores a las diferentes áreas: sería la medida más eficaz, y deberían situarse a ambos lados de cada zona peligrosa. En el caso de un pasillo, a ambos extremos. Si además se definen tales zonas como de un único sentido, se reducirían mucho los riesgos de fallos en el control de acceso y se evitarían aglomeraciones en uno de los lados, lo que generaría una situación global de menos riesgo.

Para el futuro, se podría establecer un nuevo uso o subuso de Pública Concurrencia (Pública Concurrencia de Libre Movimiento, por ejemplo), donde durante el diseño de los edificios y recintos, o  desarrollo de los planes de actividad, se identificasen zonas peligrosas y se prescribiesen las soluciones de diseño y constructivas para evitar que se superase su ocupación máxima en todo instante.
Esto ayudaría a crear una terminología específica para las áreas de riesgo de aplastamientos, necesario para desarrollar convenios y protocolos, y evitar déficit de implantación de los mismos.


Tanto en estas últimas imágenes como en la inicial del artículo, se aprecian zonas que en uno uso de este tipo pueden convertirse en verdaderas trampas. Su tipificación (identificación y definición como tales), ayudaría a evitar situaciones peligrosas.


* Según normativa Código Técnico de la Edificación, en su apartado de Seguridad ante Incendios, Evacuación de Ocupantes, cálculo de la ocupación para uso Pública Concurrencia: "Vestíbulos, vestuarios, camerinos y otras dependencias similares y anejas a salas de espectáculos y de reunión"

No hay comentarios:

Publicar un comentario